Señor editor.
 Desde que empezó la pandemia causada por el coronavirus COVID-19, hemos estado en un constante aprendizaje. Los países se han visto obligados a responder con sus mejores estrategias, para intentar que los sistemas de salud no colapsen y resguardar la vida de las poblaciones. Con este propósito, se han establecido medidas de contención y servicios de hospitalización organizados, además del papel fundamental de las unidades de cuidados intensivos para tratar las infecciones de gravedad, con lo cual se han evitado miles de muertes. 
 A fecha de 11 de junio de 2021, en Colombia se habían reportado 3,724,705 casos, de los cuales 3,457,117 corresponden a los recuperados, lo cual es asimilable a quienes no perdieron la vida. Sin embargo, desconocemos cuántos de ellos tendrán consecuencias físicas y emocionales derivadas de la infección por COVID-19 (1).