El presente volumen contiene varios artículos en los que se analizan temas de amplia repercusión en nuestras sociedades actuales: el Estado de derecho, el constitucionalismo y la democracia. Todos los autores participantes lo hacen desde diferentes perspectivas. En algunos casos haciendo una reconstrucción histórico y conceptual del Estado de derecho y explicando su evolución y comprensión en las distintas versiones existentes, en otros estableciendo una inevitable relación de este modelo de organización política con los derechos sociales u ofreciendo interpretaciones críticas del mismo. En esta presentación quisiera concentrarme en ofrecer algunas ideas generales de cómo el Estado de derecho, se constituye en un modelo institucional de organización política de las sociedades capitalistas y surge como alternativa de fundamentación a las complejas relaciones sociales de una realidad cuya dinámica se basaba en el libre mercado, la movilidad social y la soberanía de los Estados – nación. Según Michel Rosenfeld, el Estado de derecho es fundamental en nuestras democracias actuales pues implica que el Estado “somete a los ciudadanos solo a leyes promulgadas públicamente, que la función legislativa del Estado sea separada de la jurisdiccional, y que nadie dentro de la comunidad política esté por encima de la ley”. Pero la definición de Estado de Derecho es dificultosa y controversial pues no existe un consenso para determinar el contenido y límite del término, lo cual lo vuelve un concepto esencialmente controvertido. En el término Estado de Derecho coinciden tanto una función descriptiva como prescriptiva, como afirma Rosenfeld “el significado descriptivo de “Estado de derecho” depende del significado prescriptivo que se le adscribe; en el contexto de las complejas comunidades políticas contemporáneas habrá probablemente fuertes desacuerdos sobre los estándares prescriptivos relevantes que se toman en consideración.