Este artículo trata de la marginación de la mujer de los espacios públicos y políticos en Europa y en el mundo indígena de Ecuador. Esta situación de exclusión y marginación se origina en pensadores como Locke, Rousseau, Kant y Hegel, quienes se encargaron de justificar epistemológicamente la exclusión de la mujer de los asuntos públicos en todos los ámbitos; es decir, redujeron el actuar de la mujer al espacio de lo privado, a lo doméstico, a los asuntos de la familia. Sin embargo, es interesante constatar que algunos filósofos fueron sensibles al tema de lo femenino, es el caso de Condorcet y Stuart Mill, aunque su gran aporte no logró cambiar la mentalidad de la época.