En este artículo problematizo el protagonismo del comprender en Ser y tiempo, para demostrar que la modificación conceptual que hace Nancy de la relación como remisión a la estructura relacional “ser-a” es el elemento clave para su transformación de la ontología heideggeriana en una ontología de los cuerpos. Para realizarlo, primero evalúo las implicaciones de la interpretación del lenguaje como dóxa en Heidegger. Luego, a partir de Nancy desarrollo la noción de sentido como transitividad del ser, soportada en la estructura “ser-a”. En tercer lugar, expongo otra noción de mundo correspondiente a la aperturidad ontológica sin ser apriorística, que atenta contra la preeminencia ontológica del humano y enfatiza la fundamentalidad del ser-con. Finalmente, resalto dos consecuencias de este cambio metodológico: la transformación de la existencia en creación de mundo en lugar de comprensión y de la comunidad como régimen ontológico singular-plural.