El presente artículo da cuenta de una investigación realizada en una comunidad educativa de bajos recursos, con un alto índice de vulnerabilidad y necesidades básicas insatisfechas, como la falta de oportunidades laborales, desatención en salud y un alto índice de desescolarización. Desde estas condiciones surge la necesidad de facilitar herramientas educativas que enfoquen al estudiante de educación básica y media a fortalecer las competencias digitales y comunicacionales mediante la creación de contenidos, la seguridad informática y la resolución de problemas. El estudio se realizó desde un enfoque metodológico cualitativo, que permitió orientar el proyecto dando respuesta a los objetivos propuestos, empleando diversos instrumentos de recolección de datos para el posterior análisis de las metodologías pedagógicas empleadas.