En los actuales debates sobre conocimiento y descolonización de la memoria se pregunta por el lugar que tiene en la política pública el saber ancestral y su relación con la sociedad. Articular el trabajo de las narrativas digitales en museos comunitarios y centros locales de memoria se convierte en reto para la supervivencia de este medio de comunicación para la apropiación social del patrimonio cultural material e inmaterial y natural de la nación. La Netnografía como método de investigación en línea permite indagar en estos sitios esa relación desigual entre el centro y la periferia. Se identifican prácticas centralistas con fuerte tradición colonial que se niegan a desaparecer e impiden la implementación de iniciativas locales y regionales en favor de la verdad y la recuperación de la memoria colectiva.