Este artículo tiene una doble finalidad: en primer lugar, exponer la crítica que realizó H. Marcuse al concepto de racionalización de M. Weber. Para ello, se muestra la manera en que la implantación de lo que él denomina conciencia tecnocrática conlleva un proceso gradual de despolitización de la sociedad; en segundo lugar, señalar precisiones conceptuales que establece J. Habermas sobre los procesos de racionalización, los cuales no necesariamente se reducen al cálculo de la razón instrumental y estratégica, pues pese a ello, hay un ingrediente de interacción social que posibilita lo que él denomina acción comunicativa que permite el entendimiento intersubjetivo, y por ende, el consenso político entre diversos actores sociales.