En la primera parte de este capítulo se evalúan críticamente las distintas perspectivas desde las cuales se ha intentado explicar la agencia asociada a los objetos y los procesos tecnológicos. Se analizan las justificaciones teóricas que sostienen que las tecnologías pueden ser agentes materiales en sentido estricto, y no solo medios de expresión o de extensión de la agencia humana. De esta forma, se ofrece un estado del arte que puede ser muy útil para el estudio del tema.