Volver sobre una pregunta simple permite relacionarse de otras maneras con aquello naturalizado en la experiencia de la vida y en la disciplina del conocimiento humano que se ha decidido ejercitar; así mismo señala lugares comunes que aún siguen estando disponibles para ser visitados y revisados bajo otros vectores de relación, bajo otras fuerzas de la mirada. Dos fuerzas se verán presentes en este corto texto para articular una reflexión en la que el arte y la medicina pueden coincidir al afirmar que las imágenes realizadas por los pacientes como un proceso de reproducción de su experiencia frente a su condición de enfermo son fuente para el conocimiento médico, al reconocerle en cuanto fenómeno y el poder de traducción de información sensible –en sentido y en emoción. Las imágenes actúan como umbrales, mediadoras son de los seres y el tiempo, de la experiencia y el conocimiento de lo propio en situación, permiten establecer vínculos: vinculan a quien la realiza consigo mismo en el momento de su ejecución, así como hacen posible un diálogo con quien las contempla posteriormente, además de poder establecer significados al cohabitar con otras al caer bajo el orden y la clasificación de la mirada externa.