Las relaciones laborales existen desde tiempos remotos y sin duda alguna, a través de la historia, se ha presentado la lucha por la reivindicación de los derechos de los trabajadores. Es en la revolución industrial donde se empieza a hablar de los derechos laborales, brindando una serie de garantías que buscan salvaguardar al trabajador del denominado «capitalismo salvaje», es en este contexto donde se traza la línea de un antes y un después de las relaciones laborales, gestándose medidas mínimas que respondan y garanticen los derechos fundamentales de la parte considerada más débil de la relación obrero patronal. La modalidad presencial, es aquella en donde los empleadores y trabajadores prestan un servicio en las instalaciones de la empresa. Es necesario resaltar que esta modalidad de trabajo está progresivamente en detrimento, debido a que implica un gasto mayor para la empresa, contrario sensu, el trabajo remoto se ha venido implementando en las grandes corporaciones con sus empleados , gracias a su flexibilidad y versatilidad en cuanto al lugar de trabajo, que puede ser cualquier lugar menos la oficina y los horarios del trabajador, donde en la mayoría de los casos no se obedece a horarios definidos sino a tareas u objetivos a cumplir. Por lo cual, su análisis genera especial relevancia en un contexto donde todos los factores apuntan a que perdurará esta modalidad. En ese orden de ideas, es de vital importancia que los empleadores garanticen las condiciones adecuadas para que el trabajador realice su labor en casa, teniendo en cuenta que la salud del empleado siempre debe ser una prioridad en el desarrollo de sus actividades, mucho más en la coyuntura que vive el país. Frente al coronavirus, el empleado también debe recibir instrucciones sobre prevención y verificación frecuente sobre su estado de salud. De la mano de las arl, el empleador debe realizar un reconocimiento esencial y virtual de las condiciones de trabajo de la persona en casa, suministrar las herramientas e información para el cuidado de la salud física y psicosocial del trabajador, de no ser así, la población trabajadora sufrirá un menoscabo en su salud, en su vida laboral, familiar y social. Como objetivo encontramos describir cuáles son las medidas implementadas por los empleadores y las arl para garantizar las condiciones adecuadas en la ejecución del trabajo en casa. Este trabajo se justifica, por la especial relevancia que permite observar el manejo y la eficacia de la modalidad de trabajo en casa en comparación con otras modalidades de trabajo desde la perspectiva de los trabajadores, en un panorama de incertidumbre generado por la pandemia del covid-19. Asimismo, la metodología utilizada es la siguiente, el paradigma implementado es el empírico analítico; como enfoque el cuantitativo; como método el deductivo; como tipo el descriptivo; como técnica la encuesta y por último la población es intencional, debido a que son los trabajadores que han adoptado la modalidad de trabajo en casa.