Partiendo del concepto de «mala vida», se analiza el proceso de medicalización de la prostitución en el Buenos Aires de las primeras décadas del presente siglo. Se valora la influencia de degeneracionismo y de la antropología criminal en el desarrollo de un discurso médico positivista y somaticista, así como los elementos sociológicos incorporados al mismo, en particular en su relación con el fenómeno inmigratorio y con la influencia de un medio urbano hostil.