En el presente artículo se realiza una indagación sobre los artesanos de origen africano asentados en el territorio caribe colombiano en la época colonial, específicamente entre 1770 y 1810. Se contextualiza el tema presentando en primera instancia algunos detalles sobre la sociedad de la época, describiendo las condiciones sociales e históricas de la artesanía como un modo de necesidad humana y sus dinámicas dentro de la vida cotidiana. Posteriormente, se resalta la importancia de los artesanos en el crecimiento económico y social del caribe colombiano y la forma en la que el desarrollo de un oficio artesanal brindó a los esclavos herramientas para obtener reconocimiento social e incluso lograr su libertad. Finalmente se presenta cómo el elemento africano produjo una marca sobresaliente que se observa fácilmente en las manifestaciones culturales más auténticas de la zona y en especial en el Carnaval de Barranquilla. Esta reflexión no pretende tener un enfoque histórico, sino aproximarse a una investigación etnográfica con una revisión bibliográfica de fuentes históricas que permitan dibujar la importancia del artesano afrocolombiano en la construcción de la identidad del caribe y la influencia de este factor africano en una de las fiestas más tradicionales de Colombia: el Carnaval de Barranquilla.