La salud y la enfermedad no son fenómenos estáticos ni aislados de los demás acontecimientos importantes que rodean a la humanidad, por el contrario, se trata de procesos que varían como resultado de los diferentes modos de vida que ha ido adoptando el hombre a lo largo de la historia. Ni los patrones de enfermedad ni los retos que en la actualidad enfrenta la salud pública son los mismos a los que se afrontaba el hombre en la antigüedad, del mismo modo como estos últimos eran diferentes en comparación a los que asumían los cazadores – recolectores durante la prehistoria. Esto se debe a que la salud – enfermedad son el resultado de los procesos de reproducción social y, por lo mismo, es necesario comprender el contexto social e histórico en el que se desenvolvieron dichos procesos, para comprender las acciones en salud en la actualidad. Es así, como es necesario reconocer las necesidades y potencialidades de la población para generar intervenciones acordes a la realidad poblacional, por lo que la línea de estudios sociales del proceso salud-enfermedad se articula con la misión y la visión, ya que aporta una mirada humanista al profesional en cultura física, brindándole desde la investigación una lectura contextual para generar mayor impacto en sus acciones.