ResumenObjetivo: Analizar y sintetizar la evidencia sobre el efecto del consumo habitual de café en la aparición de enfermedad cardiovascular.Métodos: Se realizó una evaluación crítica de la literatura basada en metaanálisis y revisiones sistemáticas publicadas en Medline, EMBASE, Cochrane Database of Systematic Reviews y LILACS (enero 1966 a junio 2018).La búsqueda, selección y extracción de información fue llevada a cabo por una pareja de investigadores.La calidad de los manuscritos fue evaluada con AMSTAR.Resultados: Se analizaron cuatro revisiones sistemáticas que consideraron como desenlaces enfermedad coronaria, riesgo cardiovascular e infarto del miocardio; para el primer y segundo desenlace se encontró una reducción del riesgo con consumo de 3-4 tazas/día (RR = 0,90; IC95% 0,84-0,9; p de heterogeneidad = 0,02 y RR = 0,85; IC95% 0,80-0,90; p de heterogeneidad = 0,09); para 1-2 tazas/día (RR = 0,89; IC95% 0,85-0,94; p de heterogeneidad = 0,83 y RR = 0,89; IC95% 0,84-0,94; p de heterogeneidad = 0,09) respectivamente.Para infarto agudo de miocardio se reportó un aumento del riesgo en hombres con consumo de 3-4 tazas/día (OR = 1,75; IC95% 1,44-2,14; p de heterogeneidad = 0,005) y de ≥ 4 tazas/día (OR = 2,01; IC95% 1,7-2,36; p de heterogeneidad < 0,001).Conclusiones: Los consumos leves y moderados de café tienen un efecto neutro o de reducción del riesgo cardiovascular y de enfermedad coronaria; en contraste, el riesgo de infarto agudo de miocardio se incrementa con consumos mayores o iguales a 3 tazas/día en hombres.Se recomienda el consumo de hasta 3 tazas de café día y se desaconsejan consumos mayores, especialmente en hombres.