Aceptar la praxeología en Mises como método para predecirel desenvolvimiento del desarrollo humano es profundamentecontrovertido y no está exento de problemas analíticos ynormativos. La incapacidad para sustraerse de los llamados juicios autoevidentes se une al rechazo de aquellos elementos que condicionan como un todo su operatividad. Sometido a un concepto estrecho de bienestar (desautorizado para distinguir entre acción y actuación), queda invalidado para realizar comparaciones interpersonales, por lo que es desacreditado para asumir una teoría de justicia social que sea tanto imparcial como plural. El sistema hegeliano penetra, en cambio, con fuerza, pone orden y perfecciona la interpretación praxeológica de lo económico desde sus dimensiones operativa y normativa.