En los últimos 40 años las transformaciones sociopolíticas y estructurales del mundo del trabajo, los importantes cambios en las orientaciones culturales y la consolidación de nuevas formas de gestión managerial a nivel mundial, han dado lugar a la emergencia de nuevas prescripciones y exigencias subjetivas, que en línea con crecientes procesos de individualización, han ido instalando nuevos ideales de sujeto, que suponen diversas formas de ser, pensar y sentir en el ámbito del trabajo en las sociedades modernas.