La historiografía ha empezado a revelar la amplia y decisiva partici- pación del clero secular y regular en la consolidación del proceso in- dependentista del Nuevo Reino de Granada, en el que la Orden de Predicadores, a través de sus diferentes conventos, parroquias, iglesias y misiones, fue una de las órdenes conventuales que mayor participación tuvo a favor de la causa patriota,1 junto con el clero secular (Groot, 1941; Tisnés, 1971) y los franciscanos (Mantilla, 2000).