El fenómeno independentista que se expandió vertiginosamente por toda América Latina, y que trajo como resultado la inexcusable emancipación de estas naciones de la corona española, no solo introdujo el cambio natural propio de la independencia sino que también implantó la necesidad de consolidar unos fenómenos jurídicos-políticos capaces de mitigar las nuevas necesidades de los estados nacientes. Así las cosas, el actual territorio ocupado por las repúblicas de Colombia y Venezuela encaró el rumbo a su madurez estatal el día 7 de agosto de 1819 con la icónica batalla de Boyacá, la cual no sólo significó la derrota de las tropas españolas del Brigadier José María Barreiro, sino el trascendental acto emancipador de la campaña libertadora. Tras la llegada victoriosa del ejército de Bolívar a la ciudad de Santafé de Bogotá se organizó el desenlace de la campaña definitiva que culminaría con los actos de proclamación en Angostura, donde en llamado extraordinario el Congreso en pleno eligió unánimemente a Simón Bolívar como primer Presidente.