El Estado de Guerrero hace honor a su significado, ya que es uno de los ejemplos más emblemáticos y significativos de la violencia en México tanto por los antecedentes históricos y luchas legítimas como las que han infundido miedo entre su población. Los movimientos insurgentes de jóvenes, profesores y grupos guerrilleros de orientación marxista-leninista o de cualquier otra ideología tienen orígenes tan antiguos casi como la fundación de la nación mexicana. La violencia de Estado, la represión política, militar, la tortura y las desapariciones también son fenómenos añejos que acompañan como contraparte los movimientos armados y guerrillas en esa región.