Para ubicarnos en la agenda de política exterior de los dos periodos del presidente George Bush, es necesario iniciar con los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, pues cualquiera que fuese el modelo que pretendía aplicar, este cambió radicalmente. Básicamente, aunque la administración de George W. Bush centró sus objetivos en la denominada «lucha global contra el terrorismo», brindó sin embargo acompañamiento al proceso de negociaciones, bajo la denominada «hoja de ruta».