“No es una crisis, es que ya no te quiero”. Esta frase puede sonar a fin de relación sentimental entre dos personas, pero es mucho más que esto. Fue la frase de manifestación utilizada en pancartas y grafitis en el año 2011, cuando diferentes personas comenzaron a pronunciarse ante la situación de precariedad y descontento social generalizado en España. Se estaba fraguando el movimsiento del 15-M —indignados o spanish revolution según otros discursos/medios—. Paralelo a esto, mucha gente se estaba marchando del país, pues la crisis que se inició en torno a 2008 obligaba a buscar alternativas a cientos de miles de personas en edad laboral, principalmente jóvenes.