A pesar del origen quiteño del autor de la versión original de la Novena para el Aguinaldo, en Ecuador el padre Fernando de Jesús Larrea es más bien poco conocido y recordado. De hecho, la propia comunidad franciscana reconoce que la circulación y adopción de su texto en principio no logró traspasar los muros conventuales y se mantuvo como una práctica de la orden durante los siglos XVIII y XIX. No obstante, la celebración de la Navidad en el territorio ecuatoriano a través de estas centurias siempre ha contado con la versión de una novena y en especial ha tenido gran fuerza el pesebrismo y otras prácticas asociadas como la misa de gallo y el pase del Niño, con mayor influencia en la región cuencana (Martínez, 1982; Campaña, 1991).