Existe algo maravilloso en la literatura actual, poco a poco, y desde niños, nos va llevando por contenidos sencillos, que nos introducen al mundo a través de códigos y situaciones concretas, hasta hacernos encontrar con las obras para adultos, bien sea de carácter técnico o literario, en las cuales los contenidos ya no son tan evidentes, puesto que exigen una mayor concentración para dilucidar los límites y variaciones de una u otra situación. En este tránsito la literatura nos va formando, nos va enseñando y nos permite consolidar concepciones y apuestas sobre lo que es la realidad en la que vivimos.