A partir de la posguerra fría, se plantea una nueva tipología de batalla que se caracteriza por el empleo de las computadoras y la comunicación en red (que integra a las terminales al sistema mundial) para atacar a un enemigo mediante el empleo de información con fines psicológicos y de desarticulación logística, o por hacer uso de las tecnologías de la información para la organización estratégica, operacional y logística de los diversos componentes y recursos de las fuerzas militares a nivel global (Henry y Peartree, 1998).