De la complejidad de una práctica cultural como la del maestro, la del docente, expuesto a las transformaciones contemporáneas, pero obligado a la vez a encontrar caminos seguros y estables para la enseñanza, la educación y la formación en tiempos revueltos como estos de la cibercultura, trata este libro; escrito por un autor que no solo conoce a profundidad la tradición y la reflexión sobre el ejercicio docente, sino que es él mismo un practicante, un artesano, como creo que se autodefiniría él mismo, un hombre que ha hecho de su oficio un arte y, ahora, una oportunidad para que nosotros, sus lectores, emprendamos con valentía los retos que la educación nos ofrece y nos demanda