El receptor de la lipoproteína de baja densidad oxidado tipo lectina 1 (LOX-1), también conocido como OLR-1, es un receptor scavenger (SR) clase E, que media la absorción del colesterol LDL en su forma oxidada, por las células vasculares. LOX-1 está involucrado en la disfunción endotelial, la adhesión de monocitos, la proliferación, migración y apoptosis de las células del músculo liso, la formación de células espumosas, la activación de plaquetas, así como la inestabilidad a nivel del endotelio vascular; todos eventos críticos en la patogénesis de la aterosclerosis. LOX-1 contribuyen a la inestabilidad de la placa ateroesclerótica y a las últimas secuelas clínicas de ruptura endotelial e isquemia tisular cardíaca potencialmente mortal. No existe en la actualidad ningún fármaco aprobado o en desarrollo clínico a partir de LOX-1, debido a sus complejos mecanismos biológicos no dilucidados completamente. Se han utilizado diversas terapias con el objetivo de inhibir la acción de LOX-1; medicamentos como: antioxidantes, estatinas, agentes antinflamatorios naturales, que actúen sobre su expresión, pero todos con eficacia moderada. También se ha evaluado la administración de anticuerpos anti-LOX-1 inhibe la aterosclerosis al disminuir eventos celulares. El diseño de fármacos enfocados en el conocimiento de las vías de señalización de LOX-1 y la aplicación de herramientas biotecnológicas permite el desarrollo de nuevas dianas terapéuticas basadas en la potencialidad que tienen los anticuerpos monoclonales. Con estos antecedentes el, receptor LOX-1, representa un objetivo terapéutico atractivo para el tratamiento de enfermedades ateroscleróticas humanas. La evidencia reciente indica que la acción sobre este SR es una posible estrategia para el tratamiento de la enfermedad vascular, explorando en esta revisión su papel y posibles futuras aplicaciones en el diagnóstico y la terapéutica.