En las últimas dos décadas las campañas presidenciales en México han evidenciado una mayor profesionalización. Partidos y candidatos realizan encuestas, planean estrategias discursivas, hacen uso intensivo de nuevas tecnologías, personalizan la campaña en el candidato y contratan a especialistas en marketing político, imagen, medios de comunicación, redes sociales y producción audiovisual. Considerando estos avances, cabe plantearse: ¿cuál es el nivel de profesionalización de las campañas electorales? En el presente trabajo nos planteamos 1) medir el nivel de profesionalización de las campañas presidenciales mexicanas de 2018 y 2) identificar las áreas de mayor desarrollo e innovación y las diferencias que presentaron los equipos de los tres candidatos más votados. Para medir el nivel de profesionalización, construimos un índice que permite hacer comparaciones tanto al interior de un sistema partidista como al exterior de este.