La fractura aislada del mango del martillo es una patología usualmente subdiagnosticada. Se debe sospechar la presencia de una fractura aislada del martillo en un paciente que presenta una hipoacusia conductiva post traumática, membrana timpánica intacta y alteración de la movilidad de la misma con los movimientos de Valsalva, así como en aquellos pacientes que tienen timpanograma de tipo A con una complacencia anormalmente aumentada. Las causas más comunes de esta lesión son: trauma craneoencefálico, barotrauma e intento de extracción de cuerpos extraños del oído entre otras. Los tratamientos más frecuentes están encaminados a la facilitación de la producción de un callo óseo a nivel del foco de fractura, la estabilización por medio de la interposición del yunque entre la cabeza del martillo y el estribo o la colocación de injertos óseos entre la fractura y el yunque. En este articulo se describen tres pacientes del servicio de Otorrinolaringología del Hospital de San José, los cuales presentaban fractura del martillo. Fueron manejados con esta nueva técnica con resultados satisfactorios.