Desde la perspectiva del humanismo cultural se hace la crítica al economicismo y la tecnocracia. En tal sentido, se califican el culto a la producción, la eficiencia económica y el poder material como factores que han ayudado a la imposición extrema del materialismo sórdido, el consumismo y el deterioro social y medio ambiental que padece la sociedad contemporánea. Se reflexiona sobre la base de la obra original y dialécticamente contradictoria de Carlos Marx, José Martí y Enrique Dussel, entre otros, y se argumenta la esencia creadora y socio-cultural del ser humano, con énfasis en su íntegra subjetividad, a la cual se asigna el rol primordial. Los autores califican como “economística” a las concepciones y prácticas que convierten lo económico en el fin y se extravían al no comprender que tanto la producción, como toda actividad científica, técnica y social en general han de ser concebidos y realizados como medios para el mejoramiento humano.