La propuesta de un modelo de formación transdisciplinar en salud mental, en principio, parece una idea utópica si se considera la complejidad que conlleva ofrecer a las diferentes disciplinas que aportan en este campo del conocimiento unas líneas comunes o complementarias a la formación recibida en los programas universitarios. Sin embargo, la realidad colombiana, su sistema de salud y la normatividad que lo rige exigen que se conformen equipos interdisciplinarios, cuando no transdiciplinarios, que aporten a las intervenciones de salud mental en todo el espectro necesario, desde la promoción de la salud mental hasta la rehabilitación de los afectados por problemáticas relacionadas con esta, pasando por una visión integradora de la prevención de los trastornos mentales y otros problemas psicosociales, así como la implementación de tratamientos con enfoques clínicos, sociales y comunitarios efectivos y ajustados a los contextos poblacionales.