En Acerca de la adivinación, Aristóteles afirma que “la naturaleza es demoniaca”. El adjetivo es difícil de traducir y tiene connotación sobrenatural tanto en griego como en español. Pero si Aristóteles no explica lo natural apelando a lo sobrenatural, ¿por qué utiliza este adjetivo? Para resolver la dificultad se propone una lectura mitigada del adjetivo demoniaco. “Maravilloso” es una buena traducción, porque sugiere que la naturaleza es sorprendente y no por ello carente de explicación natural.