El presente se ha convertido en un campo minado por el que transitamos, heridos y confusos, intentando agarrarnos a recuerdos y a vivencias que hagan mas soportable los tiempos convulsos que nos toca vivir. «Nuestra epoca –sostiene la filosofa Marina Garces– es la de la condicion postuma: sobrevivimos, unos contra otros, en un tiempo que solo resta». Ante una situacion asi, el recurso a la memoria y a la historia cobran un creciente auge, conduciendonos a repensar algunos acontecimientos historicos (generalmente ligados a conflictos y episodios belicos o politicos) de profundo calado social o a historias personales que emergen como la balsa a la que agarrarse para no naufragar.