El artículo aborda tres proyectos de regionalización para la Argentina propuestos desde un órgano institucional como el Consejo Federal de Inversiones (CFI) entre los años 1961 y 1965. Bajo el paradigma desarrollista en clave productivista, las propuestas intentan espacializar la actividad económica del país a partir de la adopción de los polos de desarrollo como estrategia de re-equilibrio territorial. Sin embargo, las variables utilizadas, las opciones metodológicas y las bases teóricas son heterogéneas, dando como resultados tres planteos diferenciados. Esta situación es abordada como excusa para comprender el rol del CFI, sus metas, acciones y actores intervinientes.