El presente ensayo se propone subrayar que la historia del derecho no es solo útil para comprender el derecho actual, sino que es incluso indispensable para guiar y valorar los desarrollos futuros de la vida del derecho: en efecto, algunas novedades de los últimos años pronto se harán evidentes a todos los juristas y traerán, inevitablemente, un cambio radical de la ya consolidada tradición doctrinal y jurisprudencial. Se trata de un cambio ligado a la inteligencia artificial (IA) jurídica, cuya aplicación gradual constituirá una transformación profunda, que podrá ser incluso dramática si se enfrenta sin la necesaria consciencia histórica.