El artículo plantea que el uso político y estratégico de las organizaciones regionales por parte de los actores políticos que son los gobiernos, las oposiciones y los grupos de la sociedad civil, contribuye a explicar las dificultades y la resiliencia de los procesos de integración latinoamericana. A través de la descripción de tres debates sociales y políticos que provocaron clivajes en Chile, propone mirar las lógicas políticas internas para entender la dinámica del regionalismo latinoamericano.