Históricamente, la agricultura ha sido la base del desarrollo y la subsistencia de la sociedad humana. De esta práctica se derivan buena parte de los alimentos básicos que conforman los pilares de la dieta de la población mundial, siendo por tanto un eje central en los planes de desarrollo de seguridad alimentaria. Sin embargo, se ha estimado que la productividad agrícola actual es insuficiente para cubrir la demanda de una población creciente.