Existen múltiples escenarios de diálogo en los cuales las personas comparten sus experiencias y saberes. Este mutuo compartir del “mundo de la vida” de quienes dialogan, abre la posibilidad de producir nuevos conocimientos y de democratizar los saberes ya existentes. Estos escenarios de diálogo pese a ser marginados por las comunidades académicas y especialmente las comunidades científicas, posibilitan la creación y continuidad de círculos virtuosos de generación y apropiación de conocimientos. Así pues, es fundamental analizar la relación lógica existente entre el diálogo y el desarrollo del conocimiento. Por otro lado, se estudia la forma en que los escenarios dialógicos marginales, posibilitan el intercambio de creencias, valores y juicios, a la vez que mejoran la riqueza cultural de los distintos colectivos.