En la superficie cutánea cohabitan bacterias, hongos y parásitos que, en condiciones normales, constituyen un complejo ecosistema en permanente interacción con el huésped. Este ecosistema participa activamente en la doble función protectora de la piel, como barrera física e inmunológica. Por lo tanto, cuando el equilibrio del ecosistema se trastorna, se generan consecuencias negativas que predisponen y causan la aparición de enfermedades.En esta revisión se describen las características del ecosistema cutáneo, la composición de la microbiota de la piel, su variabilidad y las bases fisiológicas de sus principales interacciones.
Tópico:
Dermatology and Skin Diseases
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FuenteRevista de la Asociación Colombiana de Dermatología y Cirugía Dermatológica