A partir de la aprobación en la Constitución Política colombiana de 1991, del artículo 7º, “El Estado reconoce y protege la diversidad étnica y cultural de la Nación colombiana”, los afrocolombianos empiezan a ser incluidos en la cultura y en las agendas mediáticas del país ya que los estereotipos de esclavitud son transformados por nuevas percepciones frente a ésta población, haciendo referencia a diversas características propias como la ‘belleza negra’.