Las plantaciones de pino y eucalipto en Chile siguen estando en el corazón del modelo de desarrollo del país, pero sufren una crisis de legitimación que deriva de un profundo descontento social por sus efectos socio-ecológicos a nivel local. Tras problematizar las plantaciones chilenas como un proceso (neo)extractivista, el presente trabajo ubica su expansión en un contexto histórico y se enfoca en analizar el efecto del giro hacia una ‘economía verde’ en el marco del cual se reestructura la política forestal, buscando un aparente modelo más sostenible. Basándome en una revisión de literatura y de las políticas asociadas a este giro, argumento que los elementos discursivos y prácticos que en éste se articulan ofrecen oportunidades para una nueva fase expansiva de las plantaciones. Dicha fase está marcada por una combinación de estrategias de apropiación de la naturaleza que buscan tanto la extensión de plantaciones a las últimas fronteras de recursos como la generación de nuevos espacios de apropiación, que se materializan en oportunidades concretas para una nueva expansión material.