En voz, la fonoaudiología se dedica a la rehabilitación y habilitación vocal. Desde una perspectiva biopsicosocial, debiese enfatizar en ambos contextos, en la salud y bienestar comunicativo a partir de la voz.En ese contexto, el propósito de este artículo es hacer una reflexión en torno a las posibilidades que tiene la fonoaudiología de generar espacios de exploración vocal-emocional en instancias de habilitación vocal con la intención de enriquecer la construcción de sí mismo del artista, favoreciendo su salud, bienestar y desarrollo profesional. Para ello, se expone teóricamente a los conceptos de ser y bienestar en la salud y la actuación, como marco para proponer que la habilitación vocal puede ser un espacio para profundizar en el conocimiento y la expresión de sí mismo, favoreciendo la calidad de vida y la creación escénica del Performer (salud en actividad y participación).Lo anterior repercute en dos líneas como responsabilidad ética: la necesidad de formación del fonoaudiólogo de voz como acompañante/guía de una proceso que apunta más allá del abordaje de aspectos técnico-vocales y la necesidad de generar evidencia del enfoque propuesto desde la vereda disciplinar.