En la época moderna, la apuesta del hombre por la razón, su plena confianza en la ciencia y el progreso, dio paso a la muerte de Dios y a la irreligiosidad, sumiéndolo en un vacío existencial. Decepcionado, el hombre posmoderno reconoce la necesidad de volver a Dios, pero no a través de las grandes religiones institucionalizadas como la Iglesia Católica, sino a través de formas epifenoménicas relativistas y reduccionistas, que lejos de llenar ese vacío existencial, lo intensifican. Aunado a ello, el lenguaje religioso ha dejado de ser significativo para algunos creyentes, considerándolo ajeno o distante; carente de sentido. En este contexto posmoderno, ¿cómo hablar de Dios al hombre que busca un sentido de vida?, ¿cuál es la mejor forma o el lenguaje indicado? Y en todo esto, ¿qué papel juega la filosofía? Este trabajo expone desde un enfoque religioso y filosófico, y con un alcance exploratorio: 1) un esbozo sobre las características de la posmodernidad y la necesidad de creer en Dios; 2) el tema de Dios desde la filosofía y la crítica kierkegaardiana al cristianismo; y 3) cómo hablar de Dios; un acercamiento desde el testimonio de la fe, la comunicación indirecta y la hermenéutica analógica.