Dicen los viejos que la maldición de unos es la bendición de otros. En el caso del caserío de Cantarrana la fortuna fue de pocos y la desgracia de bastantes. Cuentan los que saben que allá en los montes susurrantes se esconden historias extraordinarias. El caserío de Casas Viejas es ejemplo.
Tópico:
Historical and socio-economic studies of Spain and related regions