Gracias Dra. Jaimes-Valencia, editora de la revista MedUNAB, por invitarme a escribir la editorial de este volumen, y me disculpo con los lectores por haber retrasado su difusión. El motivo de este retraso es una falencia conocida por la gran mayoría de ustedes: sobrecarga de trabajo – con todo importante, todo urgente y afortunadamente todo también ¡maravilloso!.