Este artículo propone un análisis de la novela Los ejércitos (2006) del escritor colombiano, Evelio Rosero Diago. El interés por analizar esta propuesta estética responde a la forma como el relato procura explorar nuevos lugares de enunciación, alejándose del lugar común desde el cual se alude a la violencia en Colombia: datos, cifras y anécdotas estremecedoras que producen una efímera indignación. Por el contrario, Rosero indaga nuevas formas de lenguaje junto a la narración no habitual de realidades cotidianas, que producen el distanciamiento necesario frente a la familiarización patológica de la violencia a la que hemos llegado. Este relato en primera persona no se limita a hablar de los ejércitos, como tampoco hace un compendio de las formas de violencia perpetradas por los grupos armados en contra de la sociedad. Por el contrario, es el relato de la violencia contada desde las víctimas. Esta propuesta se inscribe en el campo de la literatura colombiana como una estética del distanciamiento frente a la novela de la violencia y de los recursos narrativos propios de esta. En virtud de lo anterior, el propósito de este artículo es analizar el sistema de personajes y el tiempo-espacio para dilucidar la manera como se evoca el recuerdo, sus revelaciones y, sobre todo, la forma como la narración de la memoria afecta la percepción del presente y las expectativas del futuro. De este modo se podrá entender el vínculo entre pasado, presente y futuro como formas temporales que constituyen la conciencia histórica.