El artículo tiene como objetivo reflexionar acerca del proyecto que fundamenta el rol de las universidades estatales brasileñas, en particular el de la Universidade do Estado da Bahia (uneb), a partir de la comprensión de que el modelo desarrollista, vinculado en la uneb a los territorios de identidad y la extensa red multicampus, se organiza basado en una lógica departamental que va en contra de demandas de orden académico y a favor de la lógica racionalista. Además, la uneb hereda, en su reestructuración de las facultades de formación de profesores, desafíos para la calidad de la formación ofrecida en las licenciaturas y para la consolidación de la interiorización del pregrado por medio del fortalecimiento del posgrado y las acciones de investigación, teniendo como reto el conflicto entre movilidad y fijación —docente y estudiantil— que promueve el modelo multicampus; este conflicto se concreta, por ejemplo, en las identidades en conflicto (por ejemplo, la “bahianidad” o la “sertonidad”), materializadas en los currículos, la infraestructura y los recursos.