Introducción: El autismo es un trastorno del neurodesarrollo, se caracteriza por dificultades en la socialización, comunicación, cognición y conductas repetitivas e inusuales.Por su parte, el juego de roles sociales es la actividad rectora que propicia cambios positivos en el desarrollo de los niños en aspectos como la imaginación, actividad voluntaria, lenguaje, pensamiento reflexivo y habilidades conversacionales.Objetivo: Describir el efecto de un programa de intervención sobre las habilidades emocionales, neurocognitivas y sociales en tres niños con trastorno del espectro autista (TEA). Métodos:Se utilizó un diseño de caso múltiple, orientado por principios de metodología microgenética para determinar las características emocionales, neurocognitivas y sociales de tres niños con autismo posterior a la aplicación de un programa de intervención basado en el juego de roles sociales.Caso 1: Niño de 9 años de edad, con escasa identificación y expresión emocional, así como dificultades para mantener conversaciones fluidas y coherentes.Caso 2: Niño de 10 años de edad, con lenguaje mecánico, poco fluido y dificultades para iniciar y mantener una conversación.Caso 3: Niña de 8 años de edad, presenta déficits en conductas comunicativas no verbales usadas en la interacción social y dificultades para adaptarse a situaciones no cotidianas.