Se realizó un estudio exploratorio a 600 adultos del Área Metropolitana de Buenos Aires, vinculado con la infidelidad, tipificando la población por medio de una taxonomía de respuestas emocionales con un cuestionario online. Según estudios anteriores, y por el contrario que las mujeres, los hombres mostrarían reacciones celosas de tipo sexual y no emocional, ya que la infidelidad femenina podría conducir a la posibilidad de que tuvieran que mantener descendientes que no fueran genéticamente suyos. Las conductas se organizaron de acuerdo con la Perceptions of Dating Infidelity Scale, distinguiendo tres clases de respuestas: ambiguas, explícitas y las engañosas. Utilizando Chi cuadrado, se discuten las diferencias respecto a estas variables: la edad, el estado civil, el género, nivel educativo y creencias religiosas.