A partir de una breve etnografía del proceso fonográfico realizado entre aldeas, grupos y músicos tikuna, se presentan reflexiones sobre los alcances y límites de metodologías participativas, tanto desde el punto de vista de las incompetencias lingüísticas generadas por el encuentro de tecnologías de comunicación distintas, y de los desentendimientos estratégicos accionados en la generación y ampliación de musicalidades en disputa.