Durante la década de los treinta, artistas como Ignacio Gómez Jaramillo tomaron el muralismo mexicano como una parte importante de sus carreras y así mismo doptaron la iniciativa de realizar por primera vez en Colombia arte público. En 1936 Gómez Jaramillo viajó a México durante dos años con el in de estudiar el muralismo, aprender la técnica del fresco y transmitir la experiencia mexicana de las escuelas de pintura al aire libre. Gómez Jaramillo regresó a Colombia en 1938 y en 1939 pintó los murales del Capitolio Nacional. Aunque el trabajo de Gómez Jaramillo después de su regresoa Colombia es bien conocido, su tiempo en México ha sido escasamente explorado y pocos historiadores han analizado el trabajo del artista a la luz de su experienciamexicana. Durante su estadía en México, Gómez Jaramillo se incorporó al grupo de la LEAR (La Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios) con la cual creó los murales en el Centro Escolar Revolución (CER). Estos murales son imágenes políticamente comprometidas que aparentemente poco tendrían que ver con su trabajo más histórico a su regreso a Colombia. Este texto propone una revisión cuidadosa al trabajo del artista en el CER y una relectura de los murales del Capitolio Nacional a la luz de una visión más politizada.